•Me lo tomé después de desayunar y me recosté en la cama (es domingo; Ángel y Regi fueron al parque). Tengo sueño a pesar de que tome café (media taza pero cargado).
• Han pasado 30 minutos desde la toma. Tuve un leve y pasajero dolor de cabeza.
• Una hora y media después sigo con sueño y no se me ha quitado el apetito. Tiene poco que desayuné pero podría comer algo dulce.
• Me malviajé y busqué si era normal sentir sueño. Terminé viendo unas 5 conferencias acerca del TDAH (5 más para la colección del palacio mental del hiperfoco). Encontré algo respecto a la genética y el metabolismo y la farmacología; hay una molécula que impide que se absorba el metilfenidato. Es una situación muy rara y para saberlo con certeza hay que aplicar un examen que cuesta entre 14 y 20 mil pesos.
TDAH y medicina de precisión: el papel de los genes en el diagnóstico y el tratamiento:
• Le pregunté por what’s al psiquiatra. Tardó en contestar. Dijo que era normal sentir sueño y le contesté algo que me arrepentí. («Qué alivio, pensé que NO tenía TDAH 🙈») Qué oso y qué revelador contestar eso. Me dejó en visto.

• No siento que me concentre más ni percibo más enfoque.
• Quehacer. Desbloqueé lavar la estufa (tenía un mes sin lavarla) y acabé hasta el último de los trastes.
• Llevé a Noni a lavarse los dientes en el momento en que me lo propuse. A veces pasan días sin que lo lleve a lavárselos.
• No tengo ningún síntoma de ansiedad.
• Creo que hay menos frustración en mí y un poco de disfrute. Aún no sé si es por el medicamento o por mis expectativas sobre él.




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