Le escribí al psiquiatra y me reajustó la medicina.
Por la tarde tomé un tequila y me puse a cantar modo karaoke, muy feliz yo sola: como borracha sin sentirme borracha.
El reajuste fue aumentar la dosis de Venlafaxina. En un principio el doctor me había cambiado la marca; la que me da el seguro no es de calidad y puede ser el motivo por el cual la Concerta no alcance su potencial (wtf🤯?). Le comenté que era un gasto imposible para mí en ese momento, entonces concluyó que duplicara la dosis del IMSS.
Dos Venlafaxinas y una Concerta, ambas por la mañana. NO OLVIDAR.
En la noche Ángel sugirió tomarnos un tequila y supuse que los efectos de las medicinas habían terminado (duran 12 horas). Me puse alegre como por una hora, luego fue como si mi cerebro se cansara, la boca se me seco de cantar y quizás sentí un poco de vergüenza con Ángel. Esa conciencia no la hubiera tenido con el puro efecto del alcohol. No hubiera sentido pena, lo sé de sobra porque el alcohol ha sido mi dehinibidor de confianza desde que tenía 11 o 12 años.
Un tequila me bastó. NO OLVIDAR.



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