Miércoles 8
Me tomé las 3 pastillas desde temprano.
Lo bueno: a pesar de la desvelada no me siento cansada.
Lo malo: me quedé de ver con mi mamá para unos trámites del seguro de Noni, se me hizo tarde y me canceló. Yo ya iba en camino.
Lo bueno: me bañé desde temprano.
Hoy sentí algo muy específico: por momentos me llegaba una mini ola de «emoción», un pequeño vértigo en la panza como cuando subes a un juego mecánico o cuando leo en público alguno de mis escritos. Estoy segura que es la dopamina.
A diferencia de la serotonina, la dopamina (o mejor dicho, el metilfenidato), tiene un efecto mucho más puntual. Hasta puedo identificarlo en el espacio y en el tiempo. Con la serotonina (sertralina) tenía un estado de satisfacción que se podía homogeneizar con los demás sentimientos (¿o sensaciones?); una satisfacción que de pronto me hacía dejar de ser ambiciosa y conformarme con esa paz.
No siento ser más enfocada o menos lenta. Tampoco ha menguado la compulsión. Me avergüenza mi cara sin maquillaje. Con maquillaje un poco.
No siento ser más lista. Lo que sí, es que hay un entusiasmo. O pequeños entusiasmos repartidos a lo largo del día. Quizás podría aprovechar esas oleadas para llegar a algún puerto. Eso. Sólo debo escoger qué puerto y no mirar atrás.
Demian me dejó de tarea identificar los momentos que me generan dopamina.
Esto se parece al efecto serotonina ⬇️

Esto se parece al efecto dopamina ⬇️




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