Tuve un hiperfoco bien bueno y aproveché que Regina llegó dormida de la guardería y se siguió hasta las 17:30. Entonces fueron unas 6 horas seguidas en las que me concentré por completo en mi bitácora. ¡Ya está lista para compartir! Le puse los botones de donación y tengo planes de adjuntar ahí diversas «secciones». Por ejemplo una de «tdahchadas» como la del día que anduve en chanclas por olvidar los zapatos, etcétera (será divertido recordar). Otra sección que se llamará «El palacio de la disfunción ejecutiva» o «El palacio de la procrastinación» y subir ahí todos mis proyectos fallidos o a medias (el negocio de chocolates, el corto que filmé, el podcast de maternidad, el podcast de ansiedad, la revista digital….) Solo espero no dejar también este proyecto a medias.
Estoy preocupada porque me quedan 5 pastillas de Concerta; 5 días para juntar dos mil pesos 😥
Quizás pueda abrir otro taller de escritura o de redacción. Un par de amigas estaban interesadas en uno de fines de semana. Un trabajo formal no puedo, por la semana que me toca cuidar a Noni. Extraño tener mi propio dinero mensual y sentirme productiva.
La gran duda es: ¿me están ayudando las pastillas o mejor ni gasto?




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