Todo está revuelto en mi cabeza y temo perder la organización de esta bitácora definitivamente.
Hoy tomé Concerta después de varios días de no hacerlo. Entonces ya solo me queda una cápsula. No sé si seguiré mi tratamiento.
No sé cuántos días estuve sin el metilfenidato. Estoy perdida.
Por lo menos puede ser valiosa mi información de estos días sin medicación en comparación con los días medicada. No había observado realmente el trabajo que me cuestan ciertas cosas. Sobre todo la disregulación emocional y los ataques de ira; priorizar actividades según su importancia; y ufff, la pinche disfunción ejecutiva.
La hipersensibilidad sensorial jamás la considere un problema real y la verdad acaba conmigo: me da migraña la sobre carga de estímulos. Mucho ruido, mucha luz, mantener mi atención en un entorno saturado… es un reto. Era mi forma de vivir y así lo había asumido, considerándome débil, o simplemente con cansancio irracional al final del día. Incluso floja y lenta. Asumí que era parte de mi personalidad. Pero entonces ¿quién soy realmente?
En el pasado fui demasiado tolerante con los demás y despiadada en la autocrítica. Quiero dejar de regalar mi energía.



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